El presidente de la Asociación de Propietarios y Operadores de Estaciones de Servicios del Paraguay (Apesa), Víctor Yambay, afirmó que el sector atraviesa una situación financiera crítica tras sucesivos reajustes de los combustibles. Estimó que unas 300 estaciones ya cerraron y otras 50 a 60 están a la venta o buscan ser alquiladas.
El presidente de la Asociación de Propietarios y Operadores de Estaciones de Servicios del Paraguay (Apesa), Víctor Yambay, advirtió que el sector de estaciones de servicio enfrenta una fuerte presión financiera por los aumentos de los combustibles, la caída de las ventas y la competencia dentro de un mercado que considera sobredimensionado.
En entrevista con Central Radio 1140 AM, sostuvo que el sector ya atravesó cinco reajustes de precios y cuestionó la diferencia que existe entre los valores manejados por operadores privados y los precios mantenidos por la estatal Petropar.
“Sin entrar a hacer juicio de valor, en cierta forma crea una distorsión muy grande, porque siendo un commodity no hay forma de que haya tanta diferencia”.
Yambay aseguró que el impacto recae especialmente sobre las estaciones de servicio, a las que definió como el eslabón más vulnerable de la cadena.
“Hay casi 300 estaciones cerradas”
El titular de Apesa señaló que la crisis financiera de las estaciones no comenzó recientemente, pero sostuvo que se profundizó con la nueva escalada de precios. Cada incremento en el combustible obliga a los operadores a incorporar más capital para mantener el mismo volumen de combustible, mientras que las ventas tienden a retraerse.
“Hay casi 300 estaciones cerradas y muchas con muchos problemas financieros”.
Agregó que el negocio también perdió atractivo comercial y que resulta cada vez más difícil para un propietario salir del rubro mediante la venta de su estación. Según detalló, además de las aproximadamente 300 estaciones cerradas, existirían otras 50 a 60 estaciones a la venta o disponibles para alquiler.

Se estiman 2.100 empleos directos afectados
Yambay indicó que una estación pequeña emplea, en promedio, entre siete y ocho personas, considerando trabajadores de playa y otros puestos. A partir de esa estimación, calculó que el cierre de unas 300 estaciones representa alrededor de 2.100 empleos directos afectados.
El dirigente calificó la situación como preocupante por su efecto sobre toda la cadena vinculada al negocio.
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Paraguay tiene cerca de 3.000 estaciones
El dirigente también cuestionó el crecimiento del número de estaciones de servicio frente al tamaño del mercado. Paraguay cuenta con solo 24 distribuidoras y casi 3.000 estaciones de servicio.
“Si vos me preguntás a mí, es excesivo para la cantidad de gente, de población que somos”.
Yambay explicó que el parque automotor crece aproximadamente entre 5% y 7% al año, pero la proliferación de estaciones genera una fuerte competencia entre marcas por captar mercado. También está el ingreso gradual de vehículos híbridos y eléctricos como otro elemento que empieza a incidir, aunque todavía en una proporción reducida.
Propone alianza público-privada con Petropar
Ante la presión sobre los precios, planteó que las empresas privadas y Petropar deberían dejar de actuar como bloques separados y buscar mecanismos temporales de cooperación.
“Yo no soy muy amigo de esa historia de Petropar por un lado, nosotros por otro lado. Finalmente, somos todos paraguayos”.
Señaló que Petropar puede contar con ventajas de almacenamiento o compras realizadas en mejores condiciones, mientras que el sector privado dispone de capacidad logística que podría complementar esa estructura. La propuesta pasa por evaluar las fortalezas de cada actor y construir una respuesta conjunta mientras dure la coyuntura.
“Aprovechemos eso, aprovechemos la logística del sector privado e ideamos algo en conjunto, qué sé yo, por un mes, por dos meses, por tres meses”.
“Es un problema a nivel país”
El impacto de los combustibles ya trasciende ampliamente a las estaciones de servicio. Específicamente los incrementos del gasoil terminan afectando transporte, logística, producción y consumo.
Por ello, señaló que Apesa prepara propuestas que puedan ser discutidas con el Gobierno para mitigar los efectos de la coyuntura.
“Tampoco nosotros siempre tenemos que recostarnos y esperar que el Gobierno solucione los problemas. Yo creo que nosotros los privados también tenemos que tratar de poner nuestro granito de arena”.
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