Estudiantes de diez facultades de la Universidad Nacional de Asunción denunciaron difusión no consentida de imágenes íntimas, manipulación mediante IA, comentarios sobre intimidad sexual y rankings sobre características físicas. El Ministerio de la Mujer activó asistencia psicológica y legal a través de la línea 137 mientras Fiscalía y Policía investigan. Para realizar una denuncia formal están habilitados la Policía Nacional, el Ministerio Público y los Juzgados de Paz.
La ministra de la Mujer, Alicia Pomata, confirmó que su institución intervino ante las denuncias de violencia digital que afectan a estudiantes de 10 diferentes facultades de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) y advirtió que estas acciones pueden tener consecuencias emocionales, reputacionales y penales.
En entrevista con Central Radio 1140 AM, Pomata explicó que el caso comenzó a adquirir estado público el fin de semana, a partir de publicaciones en redes sociales sobre grupos de Telegram y WhatsApp donde se habrían difundido, sin consentimiento, fotografías y videos de estudiantes.
La Federación de Estudiantes de la UNA (FEUNA) y otros centros estudiantiles denunciaron la difusión no consentida de imágenes, sexualización, manipulación mediante inteligencia artificial y otras formas de violencia digital.
Deepfakes sexuales y manipulación de fotografías
Uno de los componentes de las denuncias es la utilización de herramientas de IA para modificar imágenes reales de estudiantes.
“Por medio de herramientas de IA, generar, por ejemplo, una foto […] utilizar la inteligencia artificial para desvestir a esa persona, para incluso hacer que esté interactuando con otras personas y haciendo imágenes de carácter sexual explícito”.
Los reportes difundidos públicamente también incluyen denuncias sobre montajes mediante IA y vulneración de la intimidad de las alumnas.

Rankings, comentarios sexuales y calificaciones sobre los cuerpos
Las denuncias no se limitarían a imágenes manipuladas. En los espacios digitales señalados también se habrían realizado comentarios sobre la vida íntima de las estudiantes y evaluaciones sobre su apariencia física.
“Utilizaban comentarios aludiendo a intimidad sexual, puntuaban o rankeaban a las compañeras (…) Hablaban de temas de intimidad, calificaban características físicas de las estudiantes”.
Extorsión y acoso pueden permanecer ocultos por vergüenza
La advertencia va más allá del caso universitario. Adolescentes y jóvenes pueden estar atravesando episodios de acoso, difusión de imágenes o extorsión sin comunicarlo a sus familias por temor o vergüenza.
“Muchas veces no sabemos también por vergüenza, están escondiendo, están recibiendo algún acoso, o se están difundiendo sus imágenes, están siendo extorsionados”.
Por ese motivo, pidió generar espacios familiares donde sea posible hablar de estos hechos sin responsabilizar a las víctimas. Deben ser quienes producen, manipulan o difunden este tipo de contenidos quienes asuman la responsabilidad, y no las afectadas.
¿Dónde pedir ayuda?: Asistencia confidencial a través del 137
Las consultas realizadas ante el Ministerio de la Mujer están protegidas por protocolos de confidencialidad. Quienes necesiten orientación psicológica, jurídica o social pueden comunicarse con la Línea 137 o mediante WhatsApp al 0961 137 137.
Para realizar una denuncia formal también están habilitados la Policía Nacional, el Ministerio Público y los Juzgados de Paz.

Fiscalía y Policía especializada buscan identificar responsables
El Ministerio de la Mujer activó su protocolo Chaleco Mujer, con participación de psicólogas, abogadas y trabajadoras sociales. El objetivo inicial es entrevistar y acompañar a las estudiantes afectadas, establecer el contexto de cada caso y determinar qué situaciones deben derivarse al sistema penal.
El ministerio comparte una mesa con la Fiscalía especializada en delitos informáticos y unidades especializadas de la Policía Nacional para rastrear las actividades digitales. Asimismo, la UNA ya presentó los correspondientes antecedentes.
“No es una broma, es un mecanismo de violencia de género y acoso»
La ministra rechazó normalizar estas prácticas y sostuvo que la manipulación de imágenes tiene consecuencias concretas.
“La manipulación de imágenes mediante inteligencia para fabricar este contenido no es una broma, no es un contenido recreativo, es un mecanismo directo de violencia de género y acoso”.
Al tratarse de plataformas digitales de alcance internacional, una imagen puede multiplicarse y permanecer disponible incluso después de eliminarse su publicación original. El ministerio y los gremios estudiantiles pidieron detener la circulación de los materiales y advirtieron que el daño emocional y reputacional se amplifica cuando se comparten los contenidos a terceros.
Universidades tienen obligación de garantizar entornos seguros

La ministra también apuntó a la responsabilidad de las universidades, que tienen por obligación garantizar un ambiente libre de violencia y hostigamiento.
Además la UNA anunció una mesa de trabajo institucional con participación del Rectorado y organizaciones estudiantiles, con canales para recibir denuncias y brindar acompañamiento.
Violencia digital obliga a actualizar las leyes
La ministra también señaló el desfase que el desarrollo tecnológico genera cuando avanza más rápido que las leyes, con conductas como deepfakes, doxing y ciberbullying
El Ministerio acercó a legisladores una ley modelo sobre prevención de violencia digital contra las mujeres, elaborada en el marco del mecanismo de seguimiento de la Convención de Belém do Pará. También señaló que el programa Noviazgo sin Violencia incorporó un capítulo específico sobre violencia digital y que se preparan nuevas campañas con énfasis en responsabilidad e identidad digital.
Escuchá la entrevista completa:
Conéctate con lo que realmente importa
Accedé a contenido exclusivo, entrevistas clave y análisis que marcan la agenda en www.1140am.com.py.
Central Radio 1140 AM: información que te acompaña, contenido que te posiciona. ¡Experimentá una nueva AM!


