La Compañía Paraguaya de Comunicaciones (COPACO) avanza en un proceso de reestructuración institucional que incluye la reducción progresiva de su plantel de funcionarios, planes de retiro voluntario y la posible transferencia definitiva de empleados a otras instituciones del Estado, como parte de una estrategia para estabilizar sus finanzas y recuperar capacidad operativa.
Así lo confirmó Óscar Stark, presidente de COPACO, durante una entrevista en Central Radio 1140 AM, donde explicó que el proyecto de traslado de funcionarios forma parte de una iniciativa legislativa impulsada por el diputado José Rodríguez, que retoma un intento previo incluido en la Ley de Presupuesto del año pasado, pero que no pudo implementarse por incompatibilidades legales.
Una ley especial para habilitar traslados definitivos.
El traslado definitivo de funcionarios no puede realizarse mediante un simple artículo presupuestario, sino que requiere una ley especial que armonice con el régimen laboral del Estado. En ese marco, se estima que unas 150 personas podrían ser trasladadas a otras instituciones públicas que cuentan con vacancias y rubros presupuestarios disponibles.
Actualmente, 80 funcionarios de COPACO ya se encuentran comisionados en otras entidades, algunos desde hace hasta diez años, aunque sus salarios siguen siendo pagados por la empresa, lo que representa una carga financiera significativa para una compañía con dificultades presupuestarias.
Reducción de personal.
Al asumir la presidencia de COPACO, Stark encontró una plantilla aproximada de 2.880 funcionarios. Actualmente, la empresa cuenta con alrededor de 2.330 empleados, tras la salida de más de 550 personas mediante no renovación de contratos, jubilaciones, renuncias y desvinculaciones con causa justificada.
Esa reducción permitió un ahorro de aproximadamente G. 2.600 millones mensuales en salarios, contribuyendo a mejorar el flujo financiero y reducir atrasos en el pago de haberes, que anteriormente alcanzaban hasta 60 días.
El plan institucional contempla además un programa de retiro voluntario para otros 600 funcionarios, lo que permitiría generar un ahorro adicional de G. 3.600 millones por mes. A esto se sumarían los traslados definitivos previstos, si el proyecto de ley avanza en el Congreso.
El objetivo final es reducir la dotación a un rango de 1.200 a 1.300 funcionarios, considerado técnicamente adecuado para la operación real de la empresa.
Recuperación gradual de ingresos tras años de caída.
COPACO también enfrenta una fuerte caída histórica en sus ingresos. De acuerdo con los datos proporcionados por su titular, en 2018 la empresa facturaba cerca de G. 55.000 millones mensuales, cifra que se redujo a G. 17.000–18.000 millones cuando asumió la actual administración.
Durante 2024, la empresa logró detener la caída y mantener ingresos promedio de G. 19.000 millones mensuales, mientras que en 2025 se registró un crecimiento adicional cercano al 10%.
Stark subrayó que la verdadera capacidad de recuperación depende de reducir el peso del gasto salarial, que actualmente ronda los G. 13.300 millones por mes, lo que limita la inversión en mantenimiento de red, equipamientos y expansión de servicios.
El presidente de COPACO sostuvo que la empresa mantiene ventajas competitivas clave, especialmente en el segmento corporativo y estatal. Actualmente, todos los bancos, grandes cadenas comerciales y múltiples organismos públicos dependen de servicios provistos por COPACO, en muchos casos por razones de seguridad, cobertura o infraestructura exclusiva.
Además, la compañía presta servicios de conectividad a 1.800 escuelas públicas, y se encuentra en proceso de conectar otras 500 instituciones educativas mediante tecnología satelital.
En el interior del país, aseguró, existe incluso mayor demanda que capacidad de oferta, debido a limitaciones presupuestarias para adquisición de equipos e insumos.
Infraestructura nacional como activo estratégico.
Stark remarcó que COPACO dispone de 12.500 kilómetros de fibra óptica, oficinas en todo el territorio nacional, licencias vigentes y personal técnico capacitado, lo que constituye, según afirmó, una base sólida para la recuperación de la empresa.
“El potencial de recuperación es enorme, pero hay que tomar decisiones difíciles y no seguir postergando los ajustes”, señaló.
La reestructuración se desarrolla en coordinación con el sindicato mayoritario de la empresa, que agrupa a cerca de 1.300 a 1.400 trabajadores, cuyos representantes reconocen la necesidad de una reforma profunda para garantizar la sostenibilidad de COPACO.

