El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) analiza un conjunto de medidas orientadas a enfrentar uno de los problemas estructurales del agro paraguayo: la concentración de la producción en determinados períodos del año, que genera sobreoferta, caída de precios y pérdidas para los pequeños productores.
Un problema estructural del modelo productivo.
Según explicó el ministro, Paraguay produce gran parte de sus cultivos al mismo tiempo, debido a su condición de país tropical. Esta dinámica provoca picos de producción que el mercado no logra absorber.
“Cuando todos producimos lo mismo al mismo tiempo, el precio se desploma”, señaló, explicando que el impacto recae principalmente sobre el pequeño productor, que no tiene margen para almacenar ni esperar mejores condiciones de venta.
El ministro reconoció que la industrialización no es una solución inmediata en todos los casos. Muchos rubros agrícolas tienen ventanas productivas de apenas tres o cuatro meses, lo que dificulta la instalación de industrias que solo operarían de manera parcial.
Agricultura sostenible y previsibilidad de precios.
El objetivo del MAG, según indicó, es avanzar hacia una producción sostenida durante todo el año, lo que permitiría estabilizar los precios y brindar previsibilidad tanto a productores como a consumidores.
“Si siempre hay producción, siempre se sabe cuánto va a costar”, afirmó, contrastando esta lógica con la agricultura empresarial, que ya opera con mayor previsión de costos y precios.
Postcosecha y almacenamiento: una deuda pendiente.
Otro eje central es la postcosecha. Sin cámaras de frío, almacenamiento o procesamiento, los productores quedan expuestos al “precio del día”.
El ministro citó ejemplos de productos que hoy se consumen fuera de temporada gracias a la conservación, señalando que Paraguay aún debe expandir estas capacidades para reducir pérdidas y estabilizar la oferta.
El rol clave del pequeño productor.
El ministro recordó que ocho de cada diez alimentos que consumen los paraguayos provienen de la agricultura familiar, lo que refuerza la necesidad de fortalecer su productividad.
En ese marco, el MAG trabaja en capacitación, provisión de insumos y reducción de costos, evitando que el ajuste recaiga sobre el consumidor final.

