El Ente Regulador de Servicios Sanitarios (ERSSAN) aseguró que el pozo vinculado a un emprendimiento inmobiliario en Atyrá fue autorizado exclusivamente para consumo humano y que, tras verificaciones realizadas en el lugar, no se constató su utilización para llenar una laguna artificial. Así lo afirmó Juan Pablo Leiva, director de gabinete del Comité de Administración de la institución.
El conflicto y la preocupación vecinal.
La intervención de la ERSSAN se da en el marco de un conflicto expuesto por vecinos que denuncian un posible uso indebido del recurso hídrico, en una zona vinculada al acuífero Caacupé, considerado estratégico para el abastecimiento regional. La preocupación central gira en torno a una eventual afectación del agua subterránea por parte de una obra privada de gran escala.

Qué regula la ERSSAN y bajo qué marco legal actúa.
Leiva explicó que la institución regula el acceso al agua potable y alcantarillado sanitario conforme a la Ley 1614/2000 y sus decretos reglamentarios. Señaló que todo emprendimiento inmobiliario está obligado a garantizar el acceso al agua potable para quienes residan en el lugar, ya sea a través de sistemas existentes o mediante un sistema privado autorizado.
Autorización y alcance del permiso otorgado.
Según la versión oficial, la empresa Petrohué presentó en 2024 una carpeta con estudios técnicos solicitando constituirse como sistema privado de provisión de agua potable, ante la inexistencia de un prestador cercano con capacidad suficiente. La ERSSAN aprobó la estructura presentada únicamente para consumo humano.
Tras denuncias ciudadanas, directivos de la ERSSAN realizaron inspecciones presenciales en el predio. Leiva afirmó que no se detectó infraestructura que conecte el pozo con la laguna artificial. Añadió que la empresa presentó una declaración jurada comprometiéndose a no utilizar el pozo para otros fines.
Cómo se abastecería la laguna, según la versión oficial.
De acuerdo con la información brindada por la empresa y verificada por la ERSSAN, la laguna se llenaría mediante captación de agua de lluvia, almacenada en un reservorio secundario, tratada y reutilizada bajo un sistema de circulación cerrada.
Advertencia institucional y posibles sanciones.
El funcionario fue enfático en señalar que, si se comprueba que el agua del pozo se utiliza para fines distintos al consumo humano, la ERSSAN aplicará sanciones y suspenderá el permiso, conforme a sus atribuciones legales.
Transparencia, controles y rol de la ciudadanía.
Leiva destacó que la institución atiende denuncias recibidas por distintos canales y que trabaja en coordinación con otras entidades del Estado, incluido el Ministerio Público.

