Enrique López advirtió que los teléfonos y notebooks provistos por empresas pueden ser monitoreados y derivar en sanciones o despidos. También explicó cuándo el empleador puede fijar el periodo de vacaciones y cómo actuar ante abusos, incluyendo el derecho a la desconexión.
En plena temporada alta de descanso en Paraguay, el debate laboral volvió a instalarse con fuerza: vacaciones fijadas por la empresa, escapadas no autorizadas, control de celulares corporativos y llamadas fuera de horario. El tema fue abordado en Central Radio 1140 AM durante una entrevista con Enrique López, quien describió un escenario de creciente tensión entre empleadores y trabajadores, particularmente entre diciembre y febrero, cuando se concentra gran parte de las licencias.
Según explicó, de los 1.377.000 paraguayos asalariados privados, más de un millón tiene derecho a vacaciones y aproximadamente el 70% de ese grupo sale entre diciembre y febrero. “Como hay menos consumo, hay menos ventas… y el que no pudo salir de vacación se tuvo que quedar”, sostuvo, describiendo un periodo donde las empresas reorganizan personal por necesidad operativa.
Vacaciones: la empresa puede fijar rangos, pero debe haber orden
López sostuvo que lo ideal es que exista acuerdo entre las partes, pero advirtió que el empleador sí puede establecer rangos de fechas en función del sector y de las necesidades del servicio. “La empresa sí puede poner los rangos de fechas en los cuales vos salís de vacaciones, porque es en base a las necesidades del sector”, indicó.
Celulares y notebooks corporativos: “pueden mirarte todo”
El núcleo de la entrevista giró en torno a la tecnología provista por la empresa, celular, correo corporativo, notebook y el límite entre uso laboral y personal. López planteó que, en la práctica, muchos trabajadores terminan usando esos recursos para asuntos privados, desconociendo que pueden ser auditados o revisados.
Su explicación fue directa: si el equipo es de la empresa y existe un reglamento interno o cláusulas firmadas que regulan el uso, el empleador puede detectar irregularidades, especialmente mediante GPS o sistemas centralizados. “Normalmente los celulares corporativos tienen GPS.
También advirtió que el control puede ir más allá de la ubicación: “Entra dentro de un servidor y el administrador podría entrar en acceso remoto… o te lo sacan y ahí abren el celular y empiezan a mirar todo”.
El conductor del programa recordó un caso frecuente en empresas: computadoras controladas sin que los empleados lo supieran, derivando en despidos luego de detectar uso indebido en horario laboral.
El derecho a la desconexión
López subrayó un punto sensible: tener celular de trabajo no implica disponibilidad total. “Que te den un celular de trabajo no significa que te puedan llamar las 24 horas”, remarcó, y advirtió que la hiperconexión tiene consecuencias: afecta descanso, vínculos familiares y salud mental.
“Te llaman un sábado y vos ya no descansás… científicamente está comprobado: te genera problemas con la vida particular”, afirmó, insistiendo en que las empresas deberían organizar guardias y respetar tiempos de descanso.
En caso de abuso o conflicto recomienda preguntar explícitamente si el equipo corporativo puede usarse para fines personales y solicitar el reglamento interno o cláusulas firmadas. “Si no firmaste, la empresa no debería sancionarte por algo que desconocías”, explicó.
Si la situación se repite (por ejemplo, llamadas permanentes fuera de horario), sugirió documentar y buscar asesoría legal.
Señaló que existe la Defensa Pública para quienes demuestren falta de recursos: “El defensor público es un abogado sin costo”. Además, indicó que el Ministerio de Trabajo puede orientar.

