El Ministerio de Salud refuerza acciones de prevención en Paraguay mientras especialistas advierten sobre el impacto de enfermedades como la diabetes, la hipertensión y el consumo excesivo de sal y azúcar en la salud renal.
En el marco del Día Mundial del Riñón, conmemorado cada 12 de marzo, autoridades sanitarias y especialistas en nefrología reiteraron la importancia de fortalecer la prevención de las enfermedades renales mediante hábitos de vida saludables, controles médicos regulares y una mayor conciencia sobre los factores de riesgo que afectan a millones de personas en el mundo.
Durante una entrevista en el programa “Enfoque 1140” de Central Radio 1140 AM, el doctor Carlos Román, representante de la Dirección de Nefrología del Ministerio de Salud Pública, explicó que esta fecha forma parte de una campaña global impulsada por la comunidad nefrológica internacional desde hace más de dos décadas.
Una enfermedad silenciosa que afecta a millones de personas
Según explicó el especialista, la enfermedad renal representa actualmente un desafío creciente para los sistemas de salud a nivel global.
“Hoy representa casi el 10% de la población mundial, con aproximadamente 850 millones de personas afectadas”, indicó Román.
El médico advirtió que una de las principales dificultades para enfrentar esta enfermedad es que suele desarrollarse sin síntomas evidentes en sus primeras etapas.
En Paraguay, el Ministerio de Salud ha definido como prioridad fortalecer las acciones preventivas mediante campañas de concienciación y ampliación de servicios especializados en distintas comunidades.
Expansión de servicios de nefrología en Paraguay
Actualmente existen 33 centros de hemodiálisis en el país, además de servicios enfocados en la prevención y detección temprana de enfermedades renales.
“Estamos trabajando en el fortalecimiento de la prevención desde el Instituto Nacional de Nefrología, ampliando los consultorios de salud renal hacia las comunidades”, explicó.
Entre las iniciativas implementadas se encuentra la apertura de consultorios de nefroprevención, como el habilitado en el complejo Santo Domingo, orientado especialmente a la atención de personas mayores de 60 años.
También se ha incorporado atención especializada en nefrología en el Hospital San Pablo, con enfoque en el seguimiento de pacientes con factores de riesgo, incluyendo mujeres embarazadas.
Según el especialista, estas medidas buscan fortalecer el sistema de prevención y mejorar la detección temprana de enfermedades renales.
Factores de riesgo: diabetes, hipertensión y obesidad
Román explicó que patologías como la diabetes, la hipertensión arterial y la obesidad representan factores de riesgo determinantes para el desarrollo de daño renal.
“Sabemos que la prevalencia de enfermedades no transmisibles como la hipertensión, la diabetes y la obesidad juega un rol importante en la génesis de la enfermedad renal”, señaló.
Por este motivo, los especialistas recomiendan realizar controles periódicos de la función renal, especialmente en personas que padecen estas condiciones.
El consumo de sal y sus efectos en la salud
Román explicó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda limitar el consumo diario de sal a menos de dos gramos por día, equivalente aproximadamente a una cucharadita.
“El problema aparece cuando se supera esa cantidad recomendada, porque aumenta el riesgo de enfermedades renales y cardiovasculares”, indicó.
Además, advirtió que muchos alimentos procesados contienen altos niveles de sodio, lo que incrementa el consumo total sin que las personas lo perciban.
Azúcar, alimentación y control metabólico
Román explicó que el problema no radica únicamente en el consumo de azúcar, sino en el exceso.
El especialista señaló que el consumo excesivo de bebidas azucaradas, jugos industrializados y alimentos ultraprocesados contribuye a elevar los niveles de glucosa en sangre y aumentar el riesgo de diabetes.
También explicó que, aunque las frutas contienen azúcares naturales como la fructosa, su consumo moderado forma parte de una alimentación saludable.
Ejercicio y hábitos saludables
En la prevención de la enfermedad renal, el ejercicio físico cumple un rol fundamental.
Román explicó que la actividad física ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre y contribuye a mantener el equilibrio metabólico del organismo.
“Una caminata de 30 minutos diarios, tres veces por semana, puede ayudar significativamente a regular el azúcar en la sangre”, indicó.
Además del ejercicio, los especialistas recomiendan adoptar otros hábitos saludables como mantener una hidratación adecuada, evitar el consumo de tabaco, evitar la automedicación con antiinflamatorios y mantener una alimentación equilibrada.
Al cierre de la entrevista, el especialista reiteró el llamado a la población a adoptar hábitos de vida saludables y realizar controles médicos periódicos.
“El Ministerio de Salud, a través del Instituto Nacional de Nefrología, trabaja para cuidar los riñones de la población”, concluyó.
Central Radio 1140 AM ¡Experimentá una nueva AM!
¡Segínos en redes sociales!

