El ministro de Defensa Nacional, Óscar González, realizó un balance de la política de defensa al cierre del 2025 y expuso los principales ejes estratégicos para el 2026, con énfasis en la lucha contra el crimen organizado, la protección de la soberanía y la inversión en capacidades militares.
El ministro dejó en claro el enfoque que guía la acción del Estado en materia de defensa. “Ninguna tarea que se haga desde la defensa que no vaya en beneficio de la ciudadanía sirve”.
Defensa nacional como política de largo plazo.
Subrayó que la defensa nacional no admite soluciones inmediatas ni resultados instantáneos. Se trata, explicó, de una política de Estado a largo plazo, que requiere planificación sostenida y continuidad.
En ese marco, destacó que el Paraguay realizó inversiones por 150 millones de dólares, tras más de cuatro décadas sin inversiones significativas, dentro de un plan global que prevé 500 millones de dólares.
Inversión en tecnología y control del espacio aéreo.
Uno de los avances centrales mencionados fue la incorporación de aviones Super Tucano, de los cuales cuatro ya se encuentran operativos y dos más arribarán en marzo, fortaleciendo la capacidad de control y disuasión aérea.
A esto se suma la adquisición de un radar de largo alcance, actualmente en proceso de instalación, con un plazo estimado de 30 meses para su puesta en funcionamiento. Paralelamente, el país cuenta con dos radares móviles revitalizados.
El ministro explicó que esta combinación de medios permitió recientemente detectar e interceptar una aeronave irregular, demostrando la eficacia del trabajo coordinado entre tecnología y despliegue operativo.
Operación Escudo Guaraní: impacto y resultados.
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la Operación Escudo Guaraní, definida como una acción interinstitucional con resultados superiores a lo esperado. Según el ministro, el operativo permitió la incautación de 119 mil kilos de marihuana prensada, además de 17 camionetas y 3 camiones de gran porte.
El golpe económico al crimen organizado fue calificado como “letal”, no solo por el valor del cargamento incautado, sino también por su impacto social.
Fronteras, soberanía y marco legal.
El ministro explicó que el despliegue militar en zonas fronterizas responde a una estrategia preventiva, especialmente en áreas de frontera seca, donde los desafíos operativos son mayores. El trabajo se realiza en coordinación con Migraciones, SENAD, Policía Nacional, gobernaciones y municipios, además de cooperación con fuerzas de seguridad de Brasil, Argentina y Bolivia.
Recordó además que, tras la modificación de la Ley 1337 de Defensa y Seguridad, en 2014, las Fuerzas Armadas están habilitadas para actuar frente a amenazas internas y externas. “Las Fuerzas Armadas pueden y deben operar dentro del territorio para proteger la soberanía del Estado”.
Mirada hacia 2026.
Pese a los avances, “queda muchísimo por hacer”. Señaló que el 2026 estará marcado por la consolidación de inversiones, el fortalecimiento de operaciones conjuntas y la continuidad de una política de defensa orientada a garantizar seguridad, desarrollo y tranquilidad para la ciudadanía.

