El sistema de salud paraguayo está en crisis, no solo por la falta de recursos, sino por la profunda politización que define quién atiende a los pacientes. La dra Rossana González, representante del Sindicato Nacional de Médicos, alzó la voz para denunciar la desvinculación de casi un centenar de profesionales, quienes, tras 10 días de trabajo, fueron despedidos sin explicación oficial. El motivo, según las denuncias, sería una “pelea entre bandos políticos” que buscan colocar a su propia gente en los puestos de trabajo.
La polémica se centra en la contratación de 1,000 médicos, un logro que el sindicato consiguió en el marco de una ley que busca suplir la alarmante falta de personal en las urgencias de todo el país. El presupuesto de seis millones de dólares se destinó para llenar las vacantes que se generaron al disminuir la carga horaria de los profesionales.
Sin embargo, en lugar de un proceso transparente y basado en méritos, el sindicato denuncia que las contrataciones siguen siendo manejadas por intereses políticos. “Las carpetas llegan a los directores de los hospitales y si no tienes un contacto o un político que te ayude, no hay forma de que tu currículum llegue al ministerio”, asegura la Dra. González.
En este contexto, el pasado 3 de septiembre, el Ministerio de Salud firmó resoluciones para contratar a 75 médicos en los departamentos de Concepción y Caaguazú. Pero, diez días después, una nueva resolución dejó sin efecto los contratos, dejando a los profesionales sin trabajo y a la población sin la atención que necesitan.
«No nos dicen cuál es el problema», afirma la Dra. González. «La información que nos llega, a través de medios de prensa de Concepción, es que hay una pelea interna entre un diputado y la gobernadora. Es como si dos bandos estuvieran peleando para meter a su grupo de médicos. El médico no puede ser más ninguneado de esa forma».
El Sindicato Nacional de Médicos exige al Ministerio de Salud que se convoque a un concurso de méritos y aptitudes que sea público y transparente. La Dra. González lamentó que se contraten profesionales que acaban de terminar la carrera como directores, mientras especialistas con años de experiencia deben mendigar por un puesto. «Es una falta de respeto a la profesión y a la población que merece la mejor atención. No se puede jugar con la salud de la gente», sentenció la representante gremial.

